
El invierno convierte los edificios municipales en verdaderos “agujeros negros” desde el punto de vista presupuestario. Los espacios de trabajo cubiertos con tiendas suelen ser los más difíciles de calentar. Los sistemas de calefacción por aire forzado no logran superar los problemas que plantean los altos techos y el constante movimiento de puertas; como resultado, los medidores de energía sufren las consecuencias. Cuando el calor no es suficiente, la productividad disminuye y los equipos de mantenimiento se ven abrumados. Por eso creamos estos calentadores infrarrojos para enfrentar esa realidad.
Lo importante desde el punto de vista técnico Estos dispositivos utilizan tecnología de infrarrojos de onda corta. El calor se transmite de forma radiante, por lo que viaja a través del aire sin perder toda su energía primero. Se siente el calor en las personas, las herramientas y los suelos de inmediato, y no en las partes altas del techo, donde resulta inútil.
Cada calentador funciona con una tensión estándar de 240V, consume entre 4.0 y 6.0 kW según el modelo, y cuenta con un elemento de cuarzo dentro de un cuerpo de acero resistente a las condiciones climáticas, con clasificación IP34. Un termostato integrado mantiene la temperatura deseada, y además existe protección contra vuelcos y corte térmico para mayor seguridad.
Por qué esto funciona bien para los presupuestos municipales Los costos de calefacción aumentan cuando el calor se escapa por las rejillas de ventilación y las puertas abiertas. Los calentadores infrarrojos calientan las superficies sólidas que realmente se tocan, por lo que la comodidad se mantiene constante, incluso cuando las puertas se abren y cierran constantemente.
Dado que el calor es direccional, solo hay que pagar por calentar la zona ocupada, no todo el volumen de aire. Las municipalidades suelen lograr reducciones del 20 al 35% en el consumo de energía durante el invierno, en comparación con los sistemas convencionales en espacios cubiertos o con techos altos. Menos pérdidas de calor, menos corrientes de aire y menos llamadas de mantenimiento: todas estas ventajas suman hasta un ahorro significativo.
Algunas notas prácticas Los calentadores infrarrojos calientan directamente a las personas y los objetos, por lo que la temperatura del aire puede parecer unos grados más baja que la temperatura establecida por el termostato. Comience con un valor ligeramente más alto y luego disminúyalo a medida que el personal se acostumbre a él.
Estos calentadores necesitan un circuito eléctrico dedicado de 240V y deben instalarse a una altura de 6 a 8 pies para garantizar una distribución uniforme del calor. Funcionan bien en tiendas protegidas del viento, pero las corrientes de aire fuertes pueden afectar su eficacia. Combine estos calentadores con cortinas antiviento en los puntos de entrada, para mantener el calor donde debe estar.