
Cómo lograr la temperatura ideal en el horno con luz infrarroja
Si alguna vez has intentado hornear algo delicado, sabrás que no basta con ajustar el termostato a 400°F. Es necesario que la temperatura suba y baje exactamente cuando uno lo desea. Por eso utilizamos bombillas de luz infrarroja de onda corta. Estas nos permiten controlar la temperatura de manera gradual: es decir, ajustamos la temperatura en pequeños incrementos precisos para obtener una corteza perfecta y un interior bien cocido.
Por qué la luz infrarroja es mejor que los métodos tradicionales
La mayoría de los elementos calefactores son demasiado voluminosos. Tardan mucho en calentarse y aún más en enfriarse. Para cuando el sensor detecta que la temperatura es demasiado alta, ya se ha superado la temperatura deseada.
Las bombillas de luz infrarroja son diferentes. Convierten la electricidad en calor casi al instante. Al conectarlas a un controlador PID de alta velocidad y a un SSR, se obtiene un tiempo de respuesta de pocos segundos. No se trata simplemente de encender o apagar un interruptor; se trata de regular la energía de forma precisa. Es como pisar suavemente el freno en lugar de presionarlo con fuerza. El resultado es una temperatura constante, sin fluctuaciones.
Los desafíos relacionados con este sistema
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza en estas bombillas para que la luz infrarroja pueda pasar a través de él. Los filamentos están diseñados para funcionar continuamente, encendidos y apagados una y otra vez.
Pero aquí está el problema: ese cambio constante de estado genera mucha tensión en los electrodos. Si los cables están sueltos o la tensión varía constantemente, esos puntos de conexión se dañarán mucho más rápido de lo normal.
Es necesario mantener estable la fuente de alimentación. Un sistema de 220V con una bombilla de alta potencia requiere mucha corriente. Si los contactores no están diseñados para operar a altas frecuencias, se quemarán rápidamente. No es una situación agradable en el taller.
Cómo hacer que funcione en el horno
Cuando conectes estas bombillas a un horno para pan, asegúrate de colocar los sensores lo más cerca posible de la masa. Si están demasiado lejos, habrá retrasos en la lectura de la temperatura. Además, utiliza cables blindados para los termopares. Las lámparas de luz infrarroja generan mucho ruido eléctrico, y no queremos que eso afecte las lecturas.
Una vez que la temperatura esté ajustada adecuadamente, podrás mantenerla exactamente donde deseas y luego pasar al siguiente paso. Sin fluctuaciones, sin suposiciones. Solo la temperatura que necesitas.